Reseña de «Luna de Zambebwei»
por Jose Luis Rubio Inchaurtieta
Lo primero que hay que tener en cuenta para poder disfrutar de estos relatos es comprender la época y el lugar en el que fueron escritos. Robert E. Howard vivió en Cross Plains, Texas, durante los años 20 y 30 del siglo XX, donde el racismo era algo común en la vida cotidiana de Estados Unidos, especialmente en los estados sureños. A la hora de leer este libro, debemos tener muy presente que no podemos juzgarlo según los estándares de la sociedad moderna, sino comprendiendo lo que era común en aquella época. Si no tenemos esto presente, nos resultará imposible disfrutar de algunos de los relatos.
Una vez comprendido el trasfondo en el que se escribieron, nos encontramos con una serie de relatos y poemas divididos en dos partes: relatos de magia africana y relatos de Vudú americano.
Los relatos de Howard suelen tener un patrón bien definido, y este recopilatorio no es una excepción. En vez de recurrir al terror psicológico, prefería centrarse en un terror más físico, que es la seña de identidad del Texano y lo que mejor dominaba, donde sus héroes se enfrentan a criaturas terroríficas, hechiceros o enemigos con la ayuda de los puños, revólveres o cuchillos.
El libro empieza con los relatos dedicados al continente africano, siendo «La Hiena» el más notable de todos ellos.
En mi opinión, ninguno de estos relatos está entre los mejores del libro, e incluso nos encontramos con el relato «El señor del miedo», que está claramente inacabado.
Se nota que no se encontraba del todo a gusto con los relatos africanos, resultándome poco entretenidos y alejados de lo que espero encontrar cuando leo a Howard.
La segunda parte del libro (aproximadamente dos tercios) está dedicada a relatos de vudú que transcurren en el sur de Estados Unidos. El primer relato que encontramos es «Kelly el conjurador», que más que un relato es una documentación que Howard podría haber desarrollado en un relato que nunca llegó a escribir.
A partir del relato «Canaán Negra» nos esperan 200 páginas de un Howard en estado puro. Se nota que se sentía mucho más cómodo escribiendo historias de Vudú que transcurrían en los estados sureños de su país natal.
Nos encontramos con algunos relatos magníficos, como por ejemplo «Palomas del infierno», que es uno de los mejores relatos de terror escritos por Howard y que nos presenta una historia de terror con zombis y magia negra. Este relato, al igual que «Canaán Negra» y algunos relatos más, ya se han publicado anteriormente en otros recopilatorios. Todos ellos son muy buenos relatos y los he disfrutado mucho, pero el hecho de haberlos leído en otras ocasiones les ha quitado el efecto sorpresa.
He disfrutado mucho leyendo la mayoría de las historias, pero si tuviera que elegir una de ellas sería «La mano de Obeah». Este relato no lo había leído anteriormente y me ha sorprendido bastante. Tiene un ritmo rápido, los giros de guion hacen que no te aburras ni un solo instante y las escenas de acción no tienen nada que envidiar a las que el Texano nos tiene acostumbrados. El final queda ligeramente abierto a una continuación que por desgracia nunca llegó.
En resumen: si te gustan las historias de Howard, ya estás tardando en hacerte con este libro, pues contiene todo a lo que el Texano nos tiene acostumbrados.
Para ver la ficha completa de Luna de Zambebwei, escrito por Robert E. Howard y editado por Costas de Carcosa, haz clic aquí.
